Archips rosana
Nombre común: Capua
Nombre científico: Archips rosana
Descripción de la plaga:
Archips rosana es una polilla de la familia Tortricidae que ataca principalmente cultivos de frutales, especialmente aquellos de la familia Rosaceae, como los manzanos y perales. Es una plaga conocida por su capacidad para dañar tanto los brotes jóvenes como los frutos, afectando tanto la calidad como la cantidad de la cosecha.
Adulto: El adulto de Archips rosana es una polilla de tamaño pequeño a mediano, con una envergadura de alas que varía entre 14 y 20 mm. Sus alas son estrechas, de color gris claro o marrón con un patrón de bandas oscuras. Las alas anteriores tienen una banda transversal oscura y una mancha en el centro, lo que le da un aspecto distintivo y camuflado, ayudando a la polilla a esconderse entre las hojas y ramas de los árboles. Los adultos son nocturnos y se sienten atraídos por la luz. La vida del adulto dura entre 7 y 10 días.
Huevo: Los huevos de Archips rosana son de forma ovalada, pequeños y de color blanco o cremoso. Las hembras ponen los huevos en masas que generalmente se encuentran en las hojas, brotes jóvenes o en la superficie de los frutos. Los huevos pueden ser colocados en grupos de entre 20 y 30, y tardan entre 7 y 10 días en eclosionar, dependiendo de las condiciones climáticas.
Larva: Las larvas son el estadio más destructivo de la plaga. Son de color blanco o amarillo pálido al principio, pero se vuelven de un color más gris o verde a medida que maduran. Tienen una cabeza marrón y alcanzan una longitud de 12-15 mm cuando están completamente desarrolladas. Las larvas comienzan su alimentación en las hojas, donde crean galerías serpenteantes y más tarde migran hacia los frutos, donde se alimentan de la pulpa y las semillas, creando túneles en su interior. Durante esta fase, las larvas dejan excrementos en los frutos, lo que es un signo claro de infestación.
Pupa: La pupa de Archips rosana se desarrolla en un capullo de seda que generalmente se encuentra en el suelo o en la corteza de los árboles. La fase pupal dura entre 10 y 14 días, dependiendo de la temperatura y la humedad. La pupa es de color marrón claro a oscuro y está protegida dentro de su cápsula de seda.
Cultivos afectados:
Archips rosana afecta principalmente a cultivos de frutales de la familia Rosaceae, especialmente aquellos que producen frutos de pepita. Los cultivos más afectados incluyen:
Manzanos (Malus domestica): Este es el cultivo más afectado por Archips rosana, especialmente en huertos comerciales.
Perales (Pyrus): También pueden ser atacados por esta polilla, aunque con menor frecuencia que los manzanos.
Membrillos (Cydonia oblonga): Algunos cultivos de membrillo también son susceptibles a la infestación de Archips rosana.
Otros frutales de pepita: En menor medida, otras especies de frutales de la familia Rosaceae, como ciruelos o guindos, también pueden ser atacados.
Síntomas de ataque:
El daño causado por Archips rosana es más evidente en los brotes y frutos de los árboles afectados. Los principales síntomas incluyen:
Galerías en las hojas: Las larvas jóvenes comienzan su actividad alimentándose de las hojas, creando galerías serpenteantes que dejan cicatrices visibles. Las hojas afectadas se deforman y, en casos graves, pueden caer prematuramente.
Perforaciones en los frutos: A medida que las larvas crecen, migran hacia los frutos, donde se alimentan de la pulpa y las semillas. Los frutos afectados presentan pequeñas perforaciones en la piel, y pueden tener zonas hundidas o incluso podridas por la acción de las larvas. La fruta pierde su calidad comercial y puede caer prematuramente.
Deformación de los frutos: En infestaciones más graves, las larvas pueden afectar el desarrollo de los frutos, causando deformaciones o un crecimiento irregular. Los frutos pueden no madurar adecuadamente y sufrir una caída prematura.
Excrementos y restos de las larvas: Los frutos infestados por Archips rosana suelen tener rastros de excrementos de las larvas, lo que facilita la identificación de la plaga. También se pueden ver pequeños agujeros o cicatrices en la cáscara de los frutos.
Ciclo biológico:
El ciclo biológico de Archips rosana consta de las siguientes etapas: huevo, larva, pupa y adulto. El ciclo completo puede durar entre 30 y 60 días, dependiendo de las condiciones climáticas y la temperatura. La plaga generalmente tiene una o dos generaciones al año.
Huevo: Las hembras adultas ponen los huevos en masas en las hojas, brotes jóvenes o frutos. Los huevos tardan entre 7 y 10 días en eclosionar, dependiendo de la temperatura.
Larva: Al eclosionar, las larvas se alimentan inicialmente de las hojas y, cuando son más grandes, migran hacia los frutos, donde continúan su desarrollo. El período larval puede durar entre 20 y 30 días, dependiendo de la temperatura y la disponibilidad de alimento.
Pupa: Las larvas maduras se entierran en el suelo o se ocultan en la corteza de los árboles para transformarse en pupas. Esta fase dura entre 10 y 14 días.
Adulto: Los adultos emergen de las pupas y comienzan a volar en busca de pareja. Los machos son atraídos por las feromonas de las hembras, y después de la copulación, las hembras ponen nuevos huevos. Los adultos viven entre 7 y 10 días.
Estacionalidad:
Archips rosana es una plaga que está muy influenciada por las condiciones climáticas, y su actividad varía según las estaciones del año.
Primavera: La primera generación de Archips rosana generalmente comienza su ciclo en primavera, cuando las temperaturas se calientan. Las hembras comienzan a poner huevos en las hojas y brotes nuevos, y las larvas se desarrollan en este período.
Verano: Las larvas alcanzan su mayor tamaño en verano y se alimentan intensamente de las hojas y frutos. Durante el verano, la plaga puede causar un daño significativo a los cultivos, especialmente si no se controla.
Otoño: Las larvas de la segunda generación pueden seguir alimentándose hasta el final del verano y principios del otoño. Durante este período, las frutas ya son más susceptibles a los daños, y los frutos maduros pueden caer prematuramente debido a la infestación.
Invierno: Durante el invierno, Archips rosana permanece en su fase pupal, protegida por la cápsula de seda en el suelo o en la corteza de los árboles. No es activa durante el invierno, pero el daño que causa en los frutos durante las estaciones más cálidas puede tener un impacto duradero.








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